sábado, 6 de diciembre de 2008

¿30 años de qué?

Cada 6 de diciembre la casta política, ayudada oportunamente por los voceros de los medios de comunicación y demás grey, inundan nuestras retinas y ofenden nuestro intelecto con la perfecta conmemoración del Día de la Constitución.


En cualquier nación medianamente civilizada, este día sería concebido con respeto y veneración como una reflexión común de lo que se ha conseguido y una pléyade de proyectos por cumplir. En España sirve, como en tantas otras ocasiones, para ocultar tras una cortina de humo, los vicios y defectos de un sistema que si bien ha tenido su momento histórico y su relativa utilidad para pasar de un régimen autocrático a otro formalmente democrático actualmente se encuentra desbordado por ingentes cantidades de flecos que ponen en tela de juicio ese pretendido petit point que es la Constitución de 1978.

Obviamente es más sencillo inundar nuestras televisiones con documentales de aquellos del destape, la Pasionaria entrando en las Cortes con Alberti, las monjitas saliendo del colegio electoral o la rúbrica del texto con la sanción real que afrontar los defectos de un sistema en donde la democracia parece haber sido sustituida por algo bien distinto. Cualquier constitucionalista con dos dedos de frente en 1978 y treinta años después podría afirmar sin rubor que si bien son muchos los temas que quedan cerrados con la Carta Magna otros tantos fueron pasados de soslayo, y de aquellos lodos vienen estos barros.

Qué democracia puede mantener sin ruborizarse una cámara de representación territorial totalmente inoperante y sujeta a los mandatos del Congreso, qué régimen electoral cabal puede admitir, vía ley orgánica, que los votos de unos valgan más que los de otros, qué pueblo abdica de su soberanía a favor de poderes menores como son ese invento de las Comunidades Autónomas ajenas a nuestra tradición histórica, política y jurídica, qué gobierno excarcela a delincuentes para obtener rédito político, luego los vuelve a encarcelar y nadie dice nada...

Más que conmemorar el treinta aniversario de la Constitución Española, lo que debería hacerse es reivindicar su cumplimiento y afrontar las reformas que precisa para cerrar el sistema autonómico antes de que sea demasiado tarde.

No hay que leerla demasiado, tan sólo su preámbulo, y se nos descubrirá lo que se ha dejado de hacer para contentar a los que, precisamente, más le deben y más empeñados están en tirarla por tierra.

9 comentarios:

30 años de partitocracia - Staff dijo...

Imperator: te he editado el texto para ponerle una fuente más grande y quitar la invitación a visitar este blog, que no tiene sentido :p

Disculpa las molestias.

Carlos J. Gómez Martín dijo...

Veo que coincidimos en muchos aspectos sobre la poca idoneidad de la actual Constitución.
Ello me alegra, pues significa que no toda la sociedad está adocenada.
Un saludo

Imperator dijo...

Si, la verdad es que el corta y pega del blog nodriza es lo que tiene.

A ver si conseguimos despertar conciencias.

Cual es la fuente?

Saludos

Republica bananera dijo...

"este día sería concebido con respeto y veneración como una reflexión común de lo que se ha conseguido y una pléyade de proyectos por cumplir"...

esta reflexión común la debería hacer la sociedad civil y no los partidos políticos ni el Estado. Pero aquí tenemos una sociedad adormecida que prefiere pasar de los partidos, sin darse cuenta que partido no lo es todo en política. Para empezar esta sociedad acepta con toda normalidad del numdo las llamadas licencias administrativas, que no son otra cosa que una forma de tener a los medios de comunicación cogidos por los cojones. No hay que ir muy lejos: la administración catalana ha retirado la licencia a un par de cadenas de radio que le eran críticas.

Pero no todo está perdido: tenemos Internet. Y al igual que gracias a Internet se ha formado una conciencia civil en contra del canon a pesar de que los medios de comunicacion tracionales, en especial la TV, no haya dicho ni mu.

Hispanicus dijo...

¿que decir? Pues que estoy totalmente de acuerdo con tu blog, España es una partitocracia que limita nuestros derechos como ciudadanos. Si España fuera democracia decidiariamos todos, no solo los partidos politicos vividores del cuento.

Mike dijo...

Me adhiero. ¿Qué más decir?

Saludos.

Gazulin dijo...

Por desgracia, en España, se ha puesto de moda llamar a las cosas por otro nombre, coincido totalmente en que esto que estamos viviendo no es una democracia, solo tenemos que ver nacionalistas, socialistas, sindicatos y demás fauna política que gozan de libertad para decir y hacer lo que piensan, pero que persiguen y atacan al que piensa diferente.

Saludos...

Piru dijo...

En su momento me abstuve a la hora de votar la Constitución del 78. Me pareció un enjuague entre los que venían del franquismo y los que pretendían heredar.
Éramos muy jóvenes y amábamos la libertad que esta Constitución no otorgaba.Me parece a mi que el tiempo nos dio la razón, y hoy nos dicta una oligarquía como en otras épocas dictaron otras; dicta(más o menos)duras todas, al fin.

Caballero ZP dijo...

Muy buena una descripción de la “democracia” decrepita e imaginaria que vivimos hoy en día. Pienso que algunos tienen miedo a que una verdadera democracia se instalé en este país.
Saludos